jueves, 30 de julio de 2026

Sobre límites e interrogantes: los libros en la obra escultórica de Alicia Martín

 Discernir sobre la utilidad del arte, si es que ha de tener alguna más allá de invitar a su contemplación y, a su través, abrir los sentidos, ampliar el ángulo de la mirada y la comprensión o plantear interrogantes a la medida de la sociedad y las individualidades de cada época, es un tema recurrente que ha atravesado siglos de reflexión, de respuestas diferentes según el ángulo ideológico en que se examine (estatus, propaganda, enseñanza, espejo, terapia, socialización…), y de experimentación meta-artística a través de la creación y la práctica artística.

 Estas líneas, desde luego, no aspiran a resolver un debate tan arraigado como irresoluto sino propiciar una mirada sobre la obra de una escultora y artista que ha hecho de trabajar con los libros como objeto material una marca personal de resignificación artística. A manera de ejemplo, recupero este escrito en el que reflexionaba sobre su obra Dislexia, que puede visitarse en el Museo del Patio Herreriano de Valladolid. 


UNA MIRADA DE GÉNERO sobre Dislexia, de Alicia Martín

Si una tarde de otoño una visitante que recorre las salas del Patio Herreriano se encuentra con la escultura Dislexia, de Alicia Martín, puede que su primera impresión sea la de compartir esa fascinación por los libros que se desprende de la obra, sintiendo próxima esa experiencia de admitir el espacio vital concedido a la lectura (en clave metonímica, los libros). Porque las mujeres superan a los hombres en indicadores de lectura de libros (61,2% M, 56% H), diferencial que sube hasta diez puntos cuando se trata de leer libros no relacionados con los estudios o la profesión (57,2% M, 47,2% H) [1].

La autora ha tendido un sendero interpretativo con la elección del título, Dislexia, remitiendo a algún desorden de lectura y escritura o algún factor obstructivo en relación con los libros. Relación que explora de manera insistente en otras obras y montajes escultóricos (Cascadas de libros, Biografías… y la más reciente, Antónimos), que resultan perturbadoras a pesar de su aparente sobriedad narrativa porque con su dinamismo agitan cualquier inclinación conformista, suscitando impresiones o reflexiones sobre los márgenes establecidos a esa relación con los libros, esto es, con la cultura hegemónica.

Pudiera ser que la visitante, por tanto, observe la escultura de Alicia Martín con una mirada crítica de género (con las conocidas “gafas de género”) y que la contemplación de ese torrente alborotado de libros que se desparraman como un magma primigenio ocupando espacios domésticos o públicos le mueva a interrogarse sobre la posición histórica de las mujeres y su relación con la cultura. 


Puede ser que tenga en cuenta el desigual punto de partida de mujeres y hombres, la historia de exclusiones y subordinación de las mujeres cuyas consecuencias, aunque aminoradas, todavía perduran y se hacen visibles mediante una realidad perceptible y cuantificable: la segregación y el déficit en la participación normalizada y paritaria en todas las facetas vinculadas al ámbito artístico y cultural: creación, producción, financiación, difusión y reconocimiento.

Porque las investigaciones de género han demostrado que las mujeres no han tenido, hasta épocas recientes, ni los recursos económicos, ni la educación ni la credibilidad ni la autoridad ni la libertad necesarias para la creación artística, singularmente para la escritura. Hoy parecen superados esos obstáculos en el acceso a la educación: En España en el año 2009, el número de mujeres graduadas en educación superior fue un 40% superior al número de hombres graduados (140,1 M por cada 100 H)[2].

Claro que el paso a la profesión es otra cosa. Sabemos, por las investigaciones de la escritora y ensayista Laura Freixas[3] que sólo el 20% de obras publicadas en España son de autoría femenina. Porcentajes minoritarios de las mujeres que se mantienen en otras facetas artísticas; sólo una de cada diez (10%) de las personas que dirigen películas de cine en España son mujeres[4], o el dato significativo de que las mujeres artistas apenas han protagonizado el 9,4% de las exposiciones individuales en las galerías españolas en los últimos diez años (2000-09)[5]


Y más difícil aún, la notoria ausencia en los ámbitos de reconocimiento institucionalizado, a pesar de campañas mediáticas que sobredimensionan el protagonismo femenino y contribuyen a instalar en la sociedad una falsa impresión de igualdad: en 2010, la presencia de mujeres como académicas de número en las Reales Academias Españolas ha sido, de media, del 6,08 %. Algunos ejemplos: constituyeron el  2,56% en la de CC. Políticas y Morales; el 2,08% en la de Medicina; el 6,67% en la de Ingeniería; el 8,11% de la de Historia y el 9,30% en la Real Academia Española[6].

A la visitante del Patio Herreriano le inquieta y asombra la obra de Alicia Martín, le clarifica algunas incógnitas sobre si misma que acaso desconocía. Por la amalgama de libros que fluyen en permanente discurso polifónico, instándola a una toma de posición sobre su relación personal con la lectura, con el conocimiento y con la cultura y sabiendo que no pueden obviarse los factores de género. Puede identificarse con esa aspiración a conocer, a entrar, a participar, a materializar su visión de la vida, a conformar sus propios significados, a determinar la importancia que han tenido esos contenedores de cultura en la modificación de su subjetividad. A cuestionar lo establecido en el proceso de hacerse a si misma.

* Publicado en: VVAA (2011), Figuras de la Exclusión. Catálogo de publicaciones del Museo Nacional de Escultura, Valladolid. Sobre la Exposición Figuras de la Exclusión, Del 9 de noviembre de 2011 al 22 de enero de 2012. 


El programa Metrópolis de RTVE dedicó un programa a Alicia Martín y su obra con libros:

https://www.rtve.es/play/videos/metropolis/metropolis-alicia-martin/4792692/

 



[1] Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2010-2011, Ministerio de Cultura, 30 septiembre 2011.

[2] Mujeres y Hombres en España 2011. INE.

[3] Freixas, Laura (2000), Literatura y Mujeres (Escritoras, público y crítica en la España actual), Madrid: Destino; Freixas, Laura (2009), La novela femenil y sus lectrices (La desvalorización de las mujeres y lo femenino en la crítica literaria española actual), Córdoba, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba.

[4] “El cine español, a cruzar fronteras”. EL PAÍS. 16.12.2010.

[5]El techo de cristal en el mundo del arte”, EL PAÍS.20.02.2011.

[6] Instituto de la Mujer. Mujeres en cifras.

Sobre límites e interrogantes: los libros en la obra escultórica de Alicia Martín

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